¿Cuántas veces nos preguntamos acerca de la dirección de nuestra vida?

Uno puede proponerse buscar el sentido de la vida, pero de vez en cuando es bueno dejarse sorprender por lo que uno encuentra sin buscar. Ya lo dice el Libro del Eclesiastés: 

Todo tiene su momento y hay un tiempo para cada cosa bajo el cielo: […] tiempo de buscar y tiempo de perderse. (Qo 3, 1.6) 

Perder el tiempo con la cultura es un hábito muy sano. Y perderse en la cultura una aventura apasionante. Procrastinar parece un defecto, pero puede ser un gran ejercicio si se dedica a descubrir nuevos horizontes sobre la cultura y nuestras raíces. Bienvenido a este camino sin brújula ni reloj. Bienvenido a Cult-Roots. 

(¿Sigues perdido con esta explicación? No pasa nada, perderse es bueno, pero te recomiendo que veas esta fabulosa TED Talk sobre el cerebro procrastinador. ¡Imagínate si el mono que nos pierde sintiera una fascinación por la cultura! Es ahí adonde quiero ir).