Nuestras raíces culturales

 La ráfaga de viento, Jean-François Millet, 1871-73.

La ráfaga de viento, Jean-François Millet, 1871-73.

Sumergirse en la cultura, apasionarse por ella, es una búsqueda y un encuentro… Y un encuentro y una búsqueda. En el colegio, en la universidad, nos presentan las figuras claves de la historia, del arte, de la filosofía. Nos indican los puntos clave, las paradas de metro imprescindibles. Sin embargo, ese encuentro puede ser demasiado formal y frío en ocasiones, como cuando nos presentan a un desconocido con quien no tenemos intención de volver a encontrarnos:

- Te presento al señor Renoir. Vivió en Francia, fue pintor.

- Mucho gusto.

La cultura se nos muestra entonces como un señor antiguo, con chistera, monóculo y trato distante. La persona racional y calculadora puede guardar la tarjeta de visita de esos grandes señores, mientras que el niño aventurero mirará con escepticismo esa nueva “amistad” forzada. Y ante las preguntas incómodas del aprendiz que no comprende por qué éste y no otros han de ser sus amigos, sería triste escudarse tras esas chisteras empolvadas, blandiendo con inseguridad la frase “Han pasado a la HISTORIA”. Inmediatamente estos grandes hombres se vuelven grises y quedan encerrados en aburridos libros útiles solo para el erudito solitario.

 Caricatura de la serie  Naïvetés , Honoré Daumier, 1859.

Caricatura de la serie Naïvetés, Honoré Daumier, 1859.

Te invito a acercarte a la culltura con la mirada del niño curioso, con la ilusión de descubrir algo nuevo y fascinante. En el blog de Cult-Roots puedes leer artículos sobre la cultura, no como algo externo, sino como el esfuerzo de miles de personas por entender y hablar a los hombre. La cultura está en las raíces de nuestro arte y de nuestra historia, pero también en las raíces de nuestro ser. Tenemos raíces culturales. En esta sección (¿De dónde vengo?), os presento a los hombres y mujeres que pueblan las páginas de los manuales de historia y de arte, con la actitud del nuevo encuentro, una nueva presentación no formal, sino de amigo a amigo.

Esta sección es una confesión, éstas son mis raíces culturales, los amigos y las obras que han cambiado mi vida. Te los presento convencida de que gracias a ellos, también para ti la cultura dejará de ser algo externo. Descubrirás que muchos de esos hombres, de esas obras, han podido colarse, casi sin que nos demos cuenta, en nuestras vidas. Si los miramos con nuevos ojos, quizás descubramos qué huellas han dejado en nuestro ser, qué pequeños recuerdos suyos hay en nuestras mentes y nuestros corazones y cómo nos han configurado ayudándonos a ser quienes somos.

Estas obras, estos artistas, son mis orígenes, las raíces que me configuran, el lugar de donde vengo. Son mis raíces culturales. ¿Cuáles son las tuyas?


Si te ha gustado este artículo, no dudes en comentar y compartir tus raíces culturales. Te invito también a leer y seguir nuestro blog.